Actividades

 

Posición del Presidente del Consejo Chileno, Hernán Felipe Errázuriz, frente a la demanda presentada por Chile en contra de Bolivia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya

Chile ha tomado la decisión correcta al demandar a Bolivia ante la Corte de La Haya. No podíamos permanecer inmovilizados frente al reiterado desconocimiento y descalificación de los derechos nacionales sobre la aguas del río Silala.
Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo con Bolivia sobre la naturaleza jurídica del agua del río Silala y del reconocimiento de nuestros derechos soberanos, hemos pedido a la Corte que declare que el río Silala es un curso de agua internacional sobre el cual Chile tiene, bajo el estándar de uso equitativo y razonable, derecho a uso de esa agua en conformidad al derecho internacional, derecho que, por lo demás, Chile actualmente ejerce sobre parte de ese río.
Originalmente la presidenta de Chile Michelle Bachelet había anunciado que presentaría una contrademanda, en respuesta a la demanda de Bolivia anunciada por el presidente de Bolivia Evo Morales en marzo pasado. Con mejor decisión, se resolvió adelantarse para proteger prontamente nuestros derechos soberanos. Es esta la primera vez que Chile demanda ante la Corte de La Haya, en vez de reaccionar con una Contra Memoria.
La Cancillería estaba preparada desde hace años. Contaba con estudios hidrológicos y jurídicos que respaldan los derechos nacionales para afirmar que el Silala es un curso de agua transfronterizo, que corre naturalmente y por gravedad hacia Chile, y que siendo compartido, nos asiste el derecho a usarlo razonable y equitativamente.
Antes, en 2007, se intentó un convenio de uso para el uso equitativo del agua. El gobierno del presidente Morales, después de suscrito el acuerdo, lo condicionó al resultado de un plebiscito del Departamento de Potosí, donde se encuentra el río, que lo rechazó. No obstante lo niegue, el presidente de Bolivia ha desencadenado este desencuentro para utilizarlo políticamente por escándalos internos que lo afectan y por razones electorales. Está decidido a recuperar el electorado perdido en el Departamento de Potosí. Su decisión coincide con un segundo intento, luego del fallido anterior, de un nuevo referendo que le permita reelegirse indefinidamente.
El río Silala figura y se reconoce como tal en el mapa anexo al Tratado de Paz y Amistad con Bolivia de 1904; fue concesionado a favor del Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia por más de 90 años, hasta que Bolivia caducara en 1997 la concesión que luego licitó fallidamente a un tercero que no cumplió con la condiciones para su adjudicación. En la actualidad son titulares de concesiones chilenas la propietaria del ferrocarril de Antofagasta a Bolivia y la Corporación del Cobre (Codelco).
Los cursos de agua internacionales están normados por la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho de los Usos de los Cursos de Agua Internacionales para Fines Distintos de la Navegación, acordada del 8 de julio de 1997.
En su artículo 2°, la Convención define “curso de agua” como “un sistema de agua de superficie y subterráneas que, en virtud de su relación física, constituyen un conjunto unitario y normalmente fluyen a una desembocadura común”. Y por “curso de agua internacional” entiende “un curso de agua algunas de cuyas partes se encuentran en estados distintos”.
La Convención moderniza el lenguaje sobre cursos de agua y deja atrás las nociones arcaicas de “manantial”, “afloramiento” u otras similares, y deja muy claro que basta la presencia de una parte en un estado distinto para que sea considerado “internacional”.

8 de junio 2016